Mallo vs Fran

Esta primera entrada (que dividiremos en 2 entregas) hemos querido que sea especial. Especial desde el punto de vista de que el mensaje o contenido, no lo abordaremos directamente como sí que será la tónica general de este sitio. En esta ocasión, hemos pensado que el mejor formato para que conozcáis nuestra forma de ser y cómo llevamos a cabo el liderazgo educativo en nuestros centros sea una entrevista mutua. Mallo entrevista a Fran con 5 preguntas que le gustaría hacerle y viceversa. ¿Qué saldrá de aquí? ¡Vamos a ello!

Mallo VS Fran

Mallo: ¿Qué te motivó a liderar tu centro educativo?

Fran: La verdad es que siempre he sido una persona muy inquieta y que me ha gustado buscarme un poco la vida para aprender, arreglar cosas, etc. Creo que en realidad la motivación personal por compartir, por ayudar a los demás y ayudarles a mejorar, por superarse a uno mismo y enfrentarse a nuevos retos es lo que hizo que poco a poco fuese liderando pequeños proyectos en mi centro...lo demás, vino solo, sin buscarlo realmente. Siempre he pensado que liderar no es algo que uno se despierte un día y decida: "voy a liderar esto", creo que es más una actitud personal. Por supuesto, pienso un buen líder no nace siéndolo, sino que la experiencia es muy importante, también cometer errores, levantarse, pedir ayuda, rodearse de otros que te digan la verdad y lo que haces mal, etc.

¿Cuáles creen que deben ser las principales características de un líder educativo?

Yo destacaría 4 cualidades fundamentales:

  • Capacidad de servicio: El liderazgo cobra sentido cuando hay personas a las que liderar, por lo que el elemento fundamental, indispensable y más importante, no es el líder, sino las personas a las que lidera. Teniendo esto claro, el líder se debe a "su gente", no al revés. Creo que esta es la clave más importante para saber diferenciar entre un jefe y un líder.
  • Predicar con el ejemplo: Creo que poco tengo que decir sobre esto...
  • Saber escuchar: En este sentido es fundamental no andar con prisas, cuando alguno de tus compañeros viene con un problema, a contarte algo, a plantearte que necesita ayuda, lo mejor que un buen líder puede hacer es escuchar en lugar de querer solucionar el problema o la situación rápidamente. Muchas veces, durante la escucha activa, estás empoderando al otro a buscar soluciones a lo que te plantea, haciéndole crecer.
  • Motivar para la acción: Derivado del punto anterior, es fundamental que el líder no sea la persona que solucione los problemas, no debe ser el bombero que apaga los fuegos (aunque a veces toque también), sino que el buen líder tiene que ser capaz de dar herramientas y ayudar al otro para la acción, para crecer y superar dificultades, resolver problemas, llegar a plazos, implementar una mejora, liderar sus propios proyectos, etc.

¿Cómo trasladas ese liderazgo a tu equipo?

Para mí son fundamentales los despachos de acompañamiento y evaluación del desempeño que llevo a cabo rutinariamente con todos los profesores de mi etapa. No creo que sea el momento de profundizar en esta herramienta de liderazgo, ya lo haremos en el futuro, pero para mí ese momento es fundamental. Una de mis principales prioridades con el claustro es ayudarles a desarrollar su carrera profesional, partiendo de sus intereses y hacer de ellos líderes que sean capaces de gestionar equipos, llevar a cabo innovaciones de cambio en el colegio y por qué no, ser el próximo director. De esta forma, la creatividad, la innovación, la responsabilidad personal y grupal crecen y se crea un sentido de pertenencia al centro muy alto.

¿Cómo motivas al profesorado o en qué momentos crees que debe hacerse?

Creo que ya he comentado bastante sobre este aspecto en las preguntas anteriores. Tal vez los mejores para hablar de esto serían mis compañeros (tal vez me lleve más de una sorpresa). Para contestar empezaré por la parte final de la pregunta. Yo creo que la motivación tiene que estar en el ambiente, tiene que ser un estado permanente que se debe cuidar entre el claustro, no debe ser cosa única del director. Si el ambiente de trabajo es fabuloso (que no confundirlo con un grupete de amigos) y la motivación es compartida entre todos, aunque se tenga mucho trabajo, se trabaja a gusto y las personas están más motivadas. Por el contrario, si el ambiente del claustro es una jaula de víboras, por mucho que trabajes la motivación individual, no llegará a calar y tarde o temprano, la motivación por el trabajo y a nivel personal, caerá.

La transición de un curso al siguiente no suele ser fácil, ¿cómo lo has llevado este verano?

La verdad es que este verano ha sido el menos estresante de todos los que han precedido. No me he llevado el ordenador de vacaciones, por ejemplo. Es muy sano saber desconectar y descansar. Esto ha sido en gran parte porque tengo un equipo, que me apoya en mi labor, que es una joya. Para mí lo fundamental es terminar bien el curso, tener todos los "cabos atados": memoria, actas, etc. Para ello, desde principio de junio vamos trabajando de forma colaborativa utilizando las herramientas de GSuite de tal forma que al acabar los alumnos, prácticamente está todo hecho. De esta forma, podemos ponernos a trabajar durante los días finales de junio de cara al curso siguiente: formaciones, programaciones, encargos, coordinaciones, etc. Al claustro le da mucha tranquilidad irse de vacaciones también teniendo los cabos atados y con algo de trabajo adelantado de cara al apoteósico septiembre. Podría contarte los quebraderos de cabeza que nos ha traído durante los meses de mayo y junio el programa ACCEDE de préstamo de libros de la Comunidad de Madrid, pero mejor no voy a entrar, pero ha sido una de las cosas que más dolores de cabeza me ha traído en este paso de un curso a otro.

Me gustaría acabar invitando a todos los lectores a que compartan sus impresiones sobre lo que he comentado, sus puntos de vista y por qué no, sus respuestas a tus preguntas. Seguro que sacamos mucho buen contenido de la participación de todos.

Fecha de publicación: 09/09/2019