Difusión de Innovaciones

Las innovaciones se propagan. Saber cómo, importa

Cuando en un centro aparecen nuevas metodologías o innovaciones, su desarrollo a veces es lento. Si como docente quieres impulsarlas, si como líder pedagógico quieres que llegue a buen puerto su implantación, seguro que te interesa conocer la Teoría de Difusión de Innovaciones.

En la escuela vemos que a cualquier novedad, cualquier avance o innovación le cuesta desarrollarse y llegar hasta la totalidad o una mayoría del centro. Seas el líder del mismo por tener un cargo, seas un maestro innovador que desde el aula impulsa nuevas metodologías, o seas, permitidme la expresión, “un soldado raso” todos vemos la aparente lentitud con la que avanza cualquier innovación.

Seguro que cualquiera que haya vivido este desarrollo en un centro educativo sabe que es necesario un pequeño grupo que impulse la innovación, y estaremos todos de acuerdo que hasta que el contagio vaya alcanzando toda la organización son varios subgrupos los que se van uniendo. Algunos de ellos no son los promotores de cualquier cambio, pero tras un tiempo es fácil que se sumen a él, este contagio positivo es muy favorecedor del desarrollo de cualquier propuesta. Otros, sin embargo, serán más reacios a unirse a iniciativas que los saquen de su zona de confort.

Pues todo esto es lo que nos explica la Teoría de la Difusión de Innovaciones, desarrollada por Everett Rogers. Si quieres conocerla a fondo puedes consultar el libro Diffusion of innovations en el que se explica con todo detalle y que fue lanzado en 1962, sí, ha llovido desde entonces, pero algunos aspectos básicos de la misma veréis que no han pasado de moda.

Como no tenemos mucho tiempo y nos gustan los artículos directos y prácticos vamos a ver lo más significativo con una gráfica muy clarificadora y en la que, te encuentres en la posición que te encuentres, seguro que te puedes ubicar.

Según concluye la investigación de Rogers hasta que una innovación logra alcanzar al 100% del profesorado avanza por cinco grupos de personas. Esta teoría no es exclusiva del ámbito educativo, pero en la docencia podemos ver reflejados esas agrupaciones.

Para Rogers, y extrapolando su teoría a nuestro entorno, toda innovación comienza su difusión gracias a un pequeño grupo, los innovadores. Estos son apenas el 2,5% del total, o lo que es lo mismo, en un centro de 40 profesores, uno solo basta para lanzar una nueva idea y si encuentra al segundo grupo tendrá mucho de su parte para conseguir el éxito.

Por supuesto tras los innovadores vendrán los primeros seguidores, aquellos que gracias al contagio positivo son tan importantes o incluso más que los propios iniciadores de un nuevo movimiento. Si sumaramos ambos grupos, ya tendríamos un alcance del 16% del claustro. Continúa el sociólogo con el grupo central, la mayoría. Un bloque que casi llega al 70% y que divide en dos mitades, en función de una incorporación precoz o tardía al movimiento.

Para lograr el 100% de implantación nos faltaría el grupo más resistente, el que llama como los rezagados. Seguro que a estas alturas todos tenéis en mente algún compañero que siempre o casi siempre está en este grupo y, me atrevo a decir, que jamás leerá este artículo, aunque si lo está haciendo será bienvenido, por supuesto.

Esta forma en que se transmiten nuevas ideas dentro de un sistema social nos puede servir para conocer mejor el proceso que sigue una nueva idea y puede ser utilizado para planificar su desarrollo o, al menos, para tener en cuenta los diferentes grupos de personas por los que deberá pasar y así preparar actuaciones concretas para cada uno de ellos.

¿Conocías esta teoría? ¿concuerda con tu experiencia? ¿se te ocurren aplicaciones directa de la misma para tu centro? Te animo a contestar estas cuestiones en los comentarios del artículo, por mi parte, la planificación y aplicación práctica que podemos seguir en un centro educativo la podremos ver próximamente en una segunda entrega de este artículo.

Autor: Maestro MalloFecha de publicación: 21/02/2020